Vino de Paraje elaborado con Monastrell, que nace en un entorno singular, los antiguos terrenos de la Laguna de Villena, desecada en 1803 por la Acequia del Rey Carlos IV. Donde quedaron suelos marcados por afloramientos diapíricos de yesos, arcillas triásicas, calizas y dolomías del Cretácico. Esta diversidad de suelos, que durante siglos actuaron como drenaje natural, confiere una personalidad única, donde la mineralidad y la frescura se combinan con la intensidad propia del clima mediterráneo.
Las uvas se despalillan y se introducen enteras en pequeños depósitos de acero inoxidable, donde se lleva a cabo la fermentación alcohólica a temperatura controlada. Este proceso, orientado a conservar la pureza de la fruta, aporta estructura sin ocultar la frescura varietal.
Crianza en barrica de 500 litros de roble francés, durante 6 meses.
Un vino que refleja la complejidad geológica de este paraje y la filosofía de viticultura tradicional, ofreciendo una interpretación auténtica del Mediterráneo.
Color rojo cereza brillante con sutiles reflejos violáceos. Presenta una capa de intensidad media.
En nariz destacan los aromas de fruta roja madura, acompañados por una buena acidez que le aporta frescor. Se perciben también notas florales, especiadas y un fondo con carácter terroso.
En boca presenta una acidez y cuerpo medio. Es un vino estructurado, con taninos bien equilibrados y una presencia especiada que le aporta complejidad.
Grado alcohólico: 13.50
Capacidad botella: 75cl
Contiene sulfitos.
Elaborador: Bodegas Enrique Mendoza





